Posteado por: mvmspanish | agosto 4, 2015

¿ESTÁS DE PIE EN EL BORDE DE UN ACANTILADO? – Salmo 46:1

Salmo 46 vs 1(S)

“Dios es nuestro amparo y fortaleza, una ayuda siempre presente en problemas.” (Salmo 46:1) 

¿Alguna vez has estado de pie bien cerca a un acantilado o un pozo sin fondo? 

Yo lo hice y cuando me arriesgue más cerca y miré abajo mi equilibrio pareció hacerse inestable y casi lo perdí. Es en ese momento usted siente que su corazón latía con fuerza en el terror y rápidamente usted se aleja a un terreno más seguro. 

La curiosidad nos puede sacar hacia la oscuridad y el peligro del pecado. ¿Con qué frecuencia los hombres y las mujeres se han vuelto demasiada cerca de la orilla, perdiendo su equilibrio y cayendo en la oscuridad (el pecado)? Al hacerlo, han destruido sus familias, reputaciones y carreras a través de las drogas, tomando bebidas alcohólicas o teniendo relaciones adúlteras que comenzaron con un “mero” coqueteo pero luego progresan a pensamientos y acciones. Mirando hacia atrás, casi siempre dicen: “Nunca pensé que llegaría a esto.” 

Creemos que podemos flirtear con la tentación, aproximarnos muy cerca de la orilla, y luego alejarse, pero eso no es el caso para la mayoría de nosotros. Algunos de nosotros sabemos que nuestra acción está mal y sin embargo seguimos pensando en él, en lugar de alejarse y huir del pecado, pidiendo ayuda a Dios. 

Cuando no obedecemos las instrucciones de Dios, somos atraídos hacia las perversiones más profundas y más oscuras. Jesús lo dijo simplemente: “Todo aquel que comete pecado es esclavo del pecado.” (Juan 8:34) 

Cuando vemos la necesidad de la ayuda de Dios, tenemos que orar como lo hizo David: “Preserva también a tu siervo de las soberbias, que no se enseñoreen de mí.” (Salmo 19:13) 

Si nos alejamos de nuestros pecados y nos volvemos a Jesús, Él limpiará nuestras vidas. Él nos permitirá dejar de pecar y vivir vidas puras y piadosas. Así que a medida que buscamos a Jesús y aceptamos Su vida y muerte para nosotros, podemos recibir “la justicia que es de Dios” (Filipenses 3:9); para que podemos contemplar “el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.” (Juan 1:29) 

Cuando venimos a Él en arrepentimiento por nuestro pasado pecaminoso, somos “justificados gratuitamente por Su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús” (Romanos 3:24), y entonces vamos a empezar a caminar con Cristo y tener una vida en Cristo. Nosotros Lo elegimos en lugar de nuestros antiguos caminos pecaminosos. 

Cuando pecamos, sin embargo, tenemos que pagar las consecuencias de nuestros pecados y de la separación de Dios. La Biblia dice: “No os engañéis; Dios no puede ser burlado, pues todo lo que el hombre siembre, eso también segará, porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; pero el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.” (Gálatas 6:7-8) 

Cristo murió en el Calvario para impartir la gracia, para que usted y yo podemos obedecer a Dios y vivir vidas piadosas y puras. 

Si la pureza de corazón es lo que queremos, entonces tenemos que venir a Jesús. Sólo Él puede perdonar nuestros pecados, ningún hombre o sacerdote lo puede hacer. Sólo Cristo puede impartir a nosotros la gracia para que podamos limpiar nuestra vida, y convertirnos en Su hijo humilde y obediente. Sólo Él puede traer la felicidad genuina en nuestra vida. 

Sí, vamos a tener pruebas y problemas. Todos nos encontramos con ellos en esta vida. Pero después de haber entrado en la nueva vida de sumisión y obediencia a Cristo como un creyente, hijo obediente y humilde, vamos a tener el confort y la guía del Señor a través de Su Espíritu Santo. Cuando caminamos todos los días con Él y oramos a Dios, vamos a experimentar Su amor, guía y ayuda para todas nuestras necesidades diarias. 

Recuerde: “Dios es nuestro amparo y fortaleza, una ayuda siempre presente en problemas.” (Salmo 46: 1) 

“No tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. 16 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.” (Hebreos 4:15-16)

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Responses

  1. Muchas gracias por todo los estudios que comparten. Dios les continúe bendiciendo grandemente y que podáis seguir llevando la palabra de Dios, por estos medios. Cada estudio es de gran ayuda para mi vida espiritual.


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