Posteado por: mvmspanish | marzo 23, 2015

ESTAR PREPARADO – Proverbios 6:6-9

Proverbios 6 vs 6-9

¡Anda, perezoso, fíjate en la hormiga!  ¡Fíjate en lo que hace, y adquiere sabiduría! No tiene quien la mande, ni quien la vigile ni gobierne; con todo, en el verano almacena provisiones y durante la cosecha recoge  alimentos. Perezoso, ¿cuánto tiempo más seguirás acostado? ¿Cuándo despertarás de tu sueño?  (Proverbios 6:6-9)

Las lecciones en estos versículos son muy importantes y muy apropiadas para lo que está pasando en el mundo de hoy. “Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios da a todos generosamente sin menospreciar a nadie” (Santiago 1:5). 

Tenemos que estudiar la manera de las hormigas y ser sabio. Si no nos preparamos, no deberíamos sorprendernos si nos encontramos sin. Estas son las palabras que nuestro Padre Celestial ha dado a Salomón. Él nos está diciendo para prepararse para tiempos difíciles, para observar incluso la pequeña hormiga que es capaz de hacer estas cosas. ¿Entonces cuánto más capaces somos nosotros? 

Como la hormiga, debemos asegurarnos de tener suficiente comida, agua y los elementos que son necesarios para mantener nuestros hogares a través de tiempos difíciles. Siempre debemos estar preparados para posibles desastres naturales o cualquier otra cosa que pudiera suceder de forma inesperada en la vida. 

Algunas personas podrían decir, que la preparación demuestra una falta de fe, sin embargo, la Biblia nos dice lo contrario: 

“Por la fe Noé, advertido sobre cosas que aún no se veían, con temor reverente construyó un arca para salvar a su familia. Por esa fe condenó al mundo y llegó a ser heredero de la justicia que viene por la fe” (Hebreos 11:7). 

La Biblia tiene mucho que decir acerca de los que son como las hormigas y están preparados, y los que son como el perezoso y sin preparación. 

Proverbios está lleno de advertencias acerca de la pereza y la amonestación a la persona perezosa. Proverbios nos dice que una persona perezosa odia el trabajo: “Por mucho que desee, el perezoso acabará en la ruina, porque sus manos se niegan a trabajar”  (Proverbios 21:25). Le encanta dormir: “Así como la puerta gira sobre sus bisagras, el perezoso da vueltas en la cama”  (Proverbios 26:14). Siempre da excusas: “Dice el perezoso: ‘Hay una fiera en el camino. ¡Por las calles un león anda suelto!’” (Proverbios 26:13). El desperdicia tiempo y energía: “El que es negligente en su trabajo  confraterniza con el que es destructivo”  (Proverbios 18:9). Él cree que es sabio, pero es un tonto: “Los perezosos se creen más listos que siete consejeros sabios” (Proverbios 26:16). 

Proverbios nos dice también el final del perezoso: Una persona perezosa se convierte en un esclavo: “Trabaja duro y serás un líder; sé un flojo y serás un esclavo” (Proverbios 12:24). Su futuro es sombrío: “Los que por pereza no aran en la temporada correspondiente no tendrán alimento en la cosecha”  (Proverbios 20:4). El perezoso llegará a la pobreza: El perezoso ambiciona, y nada consigue; el diligente ve cumplidos sus deseos(Proverbios 13:4). 

No hay lugar para la pereza en la vida de un cristiano. Somos convencidos de nuestra necesidad de proveer para nuestras familias a través de nuestro trabajo: “El que no provee para los suyos, y sobre todo para los de su propia casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo” (1 Timoteo 5:8); y “el que no quiera trabajar, que tampoco coma” (2 Tesalonicenses 3:10). 

Como cristianos, sabemos que nuestras labores serán recompensados por nuestro Señor si perseveramos en diligencia: “No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos” (Gálatas 6:9). 

Al igual que José, que fue vendido como esclavo por sus hermanos y no se dio por vencido, así también nosotros debemos estar preparados. Él vivió su vida con integridad, y prosperó en todo lo que hacia. Él prosperó porque el Señor estaba con él. Al final, le dice a sus hermanos: “Vosotros pensasteis hacerme mal, pero Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener con vida a mucha gente” (Génesis 50:20). 

Por lo tanto, recordemos que a parte de la preparación física tenemos el aspecto espiritual a considerar. ¿Cuán sólido está usted en la palabra de Dios? ¿Confías en Él? ¿Tienes fe en Su palabra? ¿Has aceptado al Señor Jesucristo como su Salvador? 

Como creyentes en Cristo Jesús nuestra vieja propensión hacia la pereza y todo otro pecado, ha sido reemplazado por un deseo de vivir una vida piadosa: “El que robaba, no robe más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad” (Efesios 4:28). 

Recuerde: “El prudente ve el peligro y lo evita; el inexperto sigue adelante y sufre las consecuencias” (Proverbios 27:12)

Manténganse alerta; permanezcan firmes en la fe; sean valientes y fuertes” (1 Corintios 16:13).

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Responses

  1. La falta de disciplina, constancia y dedicación en nuestras tareas nos aleja de la glorificación a Dios nuestro Salvador que de por estar más cerca del perezoso que de las hormigas.


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