Posteado por: mvmspanish | noviembre 25, 2014

DIOS NO QUIERE QUE NADIE PEREZCA – 2 Pedro 3:9

2 Pedro 3 vs 9 (S)

El Señor no tarda en cumplir su promesa, según entienden algunos la tardanza. Más bien, él tiene paciencia con ustedes, porque no quiere que nadie perezca sino que todos se arrepientan. 2 Pedro 3:9 

Nuestro Dios misericordioso desea que todos conozcan a Cristo a través del arrepentimiento, perdón, fe y una vida intima con Él. Jesús vino la primera vez a la tierra como nuestro Salvador. Antes de ser crucificado, prometió que Él prepararía un lugar para nosotros en la casa de Su Padre y que Él volverá y nos llevará a estar con Él para que también podemos estar donde Él está. (Juan 14:2-3) 

Cristo vendrá otra vez como nuestro juez. Sin embargo, nuestro Padre celestial que es paciente y misericordioso retrasa el retorno de Su Hijo. Jesús espera, para que los incrédulos tengan tiempo para creer y convertirse en hijos  de Dios. La voluntad de Dios es salvación en Jesús y no una eternidad en el infierno aparte de Él. 

Como la puerta del Arca de Noé finalmente cerró, así también la oportunidad de confiar en Cristo poco a poco va escapando para muchos. Las aguas del diluvio, que significan muerte nos ahogará un día. ¿Estaremos listos? La salvación y seguridad sólo pueden encontrarse en nuestro Salvador y Señor Jesucristo. “El Señor es clemente y compasivo, lento para la ira y grande en amor” (Salmo 103:8). Sí, el amor del Señor es paciente y nos invita a arrepentirse, confiar y no perecer, pero también dice que aunque Él perdona la maldad y la rebeldía, jamás dejará impune al culpable. (Números 14:18) 

Sí, todavía tenemos tiempo para advertir a otros del juicio venidero. Algunos se burlarán, otros actuarán indiferentes, pero algunos buscaran refugio en Jesús. La mayoría “despreciará las riquezas de la bondad de Dios, de Su tolerancia y de Su paciencia, al no reconocer que Su bondad quiere llevar todos al arrepentimiento.” (Romanos 2:4) 

Miles de millones de personas que han hecho cosas religiosas, “oraron la oración de los pecadores”, han dado dinero, sirvieron en las iglesias, pero se perderán eternamente; porque nunca ha hecho Jesucristo el Señor de su vida. 

“Hay caminos que al hombre le parecen rectos, pero que acaban por ser caminos de muerte.” (Proverbios 14:12) 

Hay verdaderos y falsos discípulos. Jesús dijo: “No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino sólo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo. Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios e hicimos muchos milagros?” Entonces les diré claramente: “Jamás los conocí. ¡Aléjense de mí, hacedores de maldad!” (Mateo 7:21-23) 

La paciencia de nuestro Padre celestial es el modelo que debemos seguir. Estamos rodeados por un mar de personas que necesitan la salvación. Ellos están ahogándose en sus pecados. Ofreciéndoles el salvavidas de fe, esperanza y amor por Jesús podemos rescatar a los perdidos. Un salvavidas sin embargo es inútil a menos que se lanza a las aguas y es alcanzado por aquellos que se están ahogando. 

Debe ser nuestra oración diaria pedirle al Padre para despertar a los perdidos a través del Espíritu Santo. Y que nos diera Su sabiduría para conducir a los que Él ha puesto en nuestros caminos para que podemos a enseñarles de la Escritura acerca de la salvación que recibimos a través de la sangre salvadora de Cristo. Una vez salvado, les ayudamos a crecer en su fe y en el conocimiento de lo que enseña la Biblia, para que puedan vivir una vida fructífera para el Señor. 

Dios nos ama y no quiere que nadie perezca. Jesús enseñó el amor a lo largo de Su ministerio, pero también conocía aquellos que no lo seguiría. 

Un día cuando estaba hablando de los fariseos les dice: “Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí.  En vano me adoran; sus enseñanzas no son más que reglas humanas.” (Mateo 15:8-9) 

Y continuó: “Déjenlos; son guías ciegos. Y si un ciego guía a otro ciego, ambos caerán en un hoyo.” (Mateo 15:14) 

Aunque Dios quiere que todos se salven y vengan al conocimiento de la verdad (1 Timoteo 2:4). Jesús dijo: “Toda planta que mi Padre celestial no haya plantado será arrancada de raíz.” (Mateo 15:13) 

Es la esperanza de nuestro Padre que ninguno perezca así que debemos agradecerle por Su paciencia y seguir obedeciendo el orden que el Señor dejó para nosotros antes de ascender al cielo. 

“Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo.” (Mateo 28:19-20)

 


Responses

  1. buenas excelente, espero que me sigan enviado

    • Si usted se registra con su correo eletronico recibira todas las semanas. Bendiciones.

  2. QUIRE O QUIERE

    • Gracias Clemen por me avisar. Bendiciones


Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: