Posteado por: mvmspanish | marzo 31, 2014

CONFÍA EN EL SEÑOR – Proverbios 3:5-6

Proverbios 3 vs 5-6

“Confía en el Señor de todo corazón, y no en tu propia inteligencia. Reconócelo en todos tus caminos, y Él allanará tus sendas.” (Proverbios 3:5-6) 

Debemos confiar en el Señor con todo nuestro corazón, que significa tener confianza en Él, es la confianza que nos hace dispuestos a poner nuestras vidas en las manos de Dios. Es por eso que Santiago 1:5-7 dice que Dios dará sabiduría a los que pida con fe, sin dudar. No podemos confiar en Dios con todo nuestro corazón y al mismo tiempo dudar de que Él nos dé Su sabiduría. 

Necesitamos la sabiduría de Dios, para que podamos vivir cada día de una manera vibrante y santo, queremos que nuestras vidas reflejen Su honra y gloria en todo lo que decimos, pensamos y hacemos. Dios dará Su sabiduría a todo aquel que se humilla y la recibe por fe. 

Es fácil de poner nuestra confianza total en Dios cuando las cosas van bien. ¿Sin embargo, cuán firme estamos en nuestra confianza cuando las circunstancias se vuelven difíciles o se mueven con demasiada lentitud para nuestro gusto? ¿Qué pasa cuando las situaciones no toman la dirección que esperábamos? ¿Cómo podemos confiar en las cosas que no tienen sentido para nosotros? 1 Pedro 5:7 dice que debemos echar toda nuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de nosotros. 

En segundo lugar, se nos dice, no (confiar) en tu propia inteligencia. Debemos reconocer nuestra debilidad y nuestra dependencia de Dios y buscamos a Él, que por sí sola es suficiente. La confianza debe ser transferida de nuestras propias capacidades humanas y el intelecto al poder y sabiduría de Dios. 

Habrá cosas que simplemente no se entiende porque no vamos a ver el cuadro completo como Dios lo ve.

“Porque mis pensamientos no son los de ustedes, ni sus caminos son los míos, afirma el Señor.  Mis caminos y mis pensamientos son más altos que los de ustedes;¡más altos que los cielos sobre la tierra!” (Isaías 55:8-9). Dios ve toda la imagen, mientras que sólo vemos lo que está sucediendo en nuestro espacio, por lo tanto, debemos confiar en Él. 

En tercer lugar, reconócelo en todos tus caminos. Reconocer a Dios no es sólo decir: “Yo sé que Usted está allí.” Nosotros debemos buscar Su dirección, pidiendo Su guía, deseando Su sabiduría y con ganas de saber Su instrucción en cada aspecto de nuestras vidas. Con el fin de reconocer verdaderamente a Dios de esta manera tenemos que ser humildes ante Él y reconocer que sólo Él tiene perfecto entendimiento. Tenemos que admitir nuestra necesidad de Su guía. 

¿Cómo se reconoce a Dios en nuestras decisiones? ¿Qué tan consciente somos de Él en todas las circunstancias? ¿Antes de tomar decisiones, oramos por la dirección? ¿Durante el proceso, buscamos continuamente Su dirección? ¿Después del hecho, Él recibe la alabanza y la gloria? 

Recuerda lo que dijo el Señor: “Yo te instruiré, yo te mostraré el camino que debes seguir; yo te daré consejos y velaré por ti.” (Salmo 32:8) 

En cuarto lugar, él allanará tus sendas. Esto significa que Dios estará con nosotros cada paso del camino sosteniéndonos y dándonos gracia para hacer lo que Él nos pide. Esto significa que Él nos hará espiritualmente eficaz y eficiente en hacer Su obra cuando Él abre y cierra puertas. Mientras caminamos en Su sabiduría, vamos a ver dónde debemos ir y lo que debemos hacer. 

¿Somos dependientes de Dios? ¡Qué grande es nuestra necesidad de Él? ¿Necesitamos Su guía y protección para mantener nuestro camino recto? ¿Alguna vez hemos seguido nuestro propio camino? ¿Cuál fue el resultado? 

Y el Señor dijo: “Que no se gloríe el sabio de su sabiduría, ni el poderoso de su poder, ni el rico de su riqueza. Si alguien ha de gloriarse, que se gloríe de conocerme y de comprender que yo soy el Señor, que actúo en la tierra con amor, con derecho y justicia, pues es lo que a mí me agrada,” afirma el Señor. (Jeremías 9:23-24) 

Cada persona debe tomar una decisión si debe vivir su vida de acuerdo a la preferencia personal o de acuerdo a la Palabra inmutable de Dios. Muchas veces no entenderemos cómo Dios está haciendo para que “todas las cosas cooperan para el bien de los que le aman” (Romanos 8:28), pero cuando confiamos en Él con todo nuestro corazón, sabemos que nunca nos fallará “pues Dios es quien produce en ustedes tanto el querer como el hacer para que se cumpla Su buena voluntad.” (Romanos 8:28)

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Responses

  1. Muy bonita las reflexiones

    • Gracias por su comentario. Toda la honor y la gloria son para nuestro Señor ya que las palabras son Suyas. Bendiciones.

  2. Excelente


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