Posteado por: mvmspanish | marzo 19, 2012

ANDEMOS EN EL ESPÍRITO – Gálatas 5:25

“Si vivimos según el Espíritu, andemos también en el Espíritu” (Gálatas 5:25). 

Como cristianos, tenemos el deseo de “ser llenos del Espíritu” (Efesios 5:18), porque el Espíritu Santo es, de hecho, la propia vida de cada creyente verdadero. Es sólo mediante Él que tenemos acceso en la oración al Padre (Efesios 2:18). Cuando adoramos a Dios, debemos “hacerlo en espíritu y en verdad” (Juan 4:24).  

Desde el momento en que recibimos a Cristo, vivimos en el Espíritu, Él siempre está con nosotros, para guiar nuestros pasos, para dar testimonio a nuestro espíritu y nos hace saber que pertenecemos a Dios. El Espíritu ilumina nuestro entendimiento, y cuando sea necesario, él confronta y corrige nosotros cuando salimos de Su voluntad.  

Vivir por el Espíritu implica obediencia activa a su dirección: “Así que les digo: Vivan por el Espíritu, y no seguirán los deseos de la naturaleza pecaminosa.Porque ésta desea lo que es contrario al Espíritu, y el Espíritu desea lo que es contrario a ella. Los dos se oponen entre sí, de modo que ustedes no pueden hacer lo que quieren.” (Gálatas 5:16-17)  

Romanos 8:13-14 nos dice: “porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.”  

Cuando vivimos en el Espíritu y caminamos en el Espíritu y dejamos que el Espíritu nos guía, será hacia más y más de Cristo, porque Él encenderá en nuestros corazones más amor por el Salvador, y nos volvemos más profundamente interesado en el trabajo de nuestro Redentor. El resultado será que vamos nos importar menos para el mundo y desarrollar un mayor amor por Jesús y centrarse sólo en lo que es santo y puro. Tenemos que recordar que la luz disipa la oscuridad, el amor expulsa el odio y la santidad quita el pecado.  

La oración y el estudio de la Biblia son esenciales para ayudar al creyente nacido de nuevo para discernir la dirección del Espíritu Santo de los de espíritus engañosos. “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios” (1 Timoteo 4:1).  

Cuando ponemos nuestra fe en Jesús como nuestro Salvador, el Espíritu viene a vivir dentro de nosotros. Entonces Él trabaja para transformarnos, substituyendo nuestro egoísmo con la semejanza de Cristo. A medida que crecemos en la gracia y el conocimiento de Dios, nuestros pensamientos, palabras y acciones serán cada vez más como la de nuestro Señor.  

Andar significa que debemos estar en comunión con el Espíritu Santo. Esto significa una caminata disciplinada en las cosas de Dios. Así como un árbol natural requiere buen suelo sano, alimentos, poda cuidadosa, una mezcla de lluvia y del sol con el fin de dar buenos frutos – lo mismo es cierto de nuestras vidas. Requerimos una buena alimentación de la oración, estudio bíblico y el compañerismo. Requerimos la poda cuidadosa por parte de Dios a través de Su Palabra. Necesitamos los momentos de prueba y bendición con el fin de que el fruto del Espíritu puede ser visto en nuestras vidas. Si se evidencia una falta de los frutos del Espíritu en nuestra vida es porque no estamos caminando en el Espíritu.  

Dios está interesado en cada parte de nuestras vidas, por lo tanto, tenemos que presentar todos los aspectos de nuestras vidas a Él, el emocional, físico, social, intelectual y profesional. No es suficiente decir que somos nacidos de nuevo, porque, si somos verdaderamente salvos, nosotros queremos vivir en el Espíritu. El Espíritu que nos resucitó de entre los muertos también nos lleva a la semejanza de Cristo cuando andamos en paso con Él. Debemos dejar que nuestra vida se conforme a la dirección y la habilitación del Espíritu. 

Debemos caminar en el Espíritu. Esto significa confiar en el Ayudante para producir fruto espiritual en nuestras vidas. Cuando los cristianos exhiben características de Cristo en el día a día, llegan a ser maduros y permanecen libres de la esclavitud del pecado, y somos libres para hacer lo que fueron diseñados para hacer – producir mucho fruto. “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.” (Juan 15:5)  

“Andar en el Espíritu” significa seguir su liderazgo en cada momento del día, permitiendo su poder en nuestra vida, y el resultado de este caminar será el “fruto del Espíritu” que vamos producir. Por esta razón, debemos confiar en el poder del Espíritu y la promesa de darnos esa habilitación cuando vivimos obedientemente y caminamos en el Espíritu.

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Responses

  1. Que lindo mensaje!! Dios les bendiga y les ayude a seguir adelante

  2. Sus mensajes han sido de gran bendición.Dios les bendiga grandemente.

    • Bendito sea Dios! Feliz Navidad Miryam y muchas bendiciones para usted también.


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