Posteado por: mvmspanish | mayo 18, 2015

¿ELEGIMOS AMIGOS PIADOSOS O AMIGOS MUNDANOS? – Santiago 4:4

Santiago 4 vs 4

“¿No sabéis que la amistad del mundo significa enemistad contra Dios? Por lo tanto, cualquier persona que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.”  (Santiago 4:4) 

La importancia de la elección se aclara por la simplicidad de las alternativas, y se convierte en una cuestión de si queremos la amistad con el mundo o la amistad con Dios. 

La expresión “un hombre es conocido por la compañía que mantiene” se ha utilizado de una forma u otra en todo el mundo. No es sólo basado en la Biblia, pero es fácilmente observable en la vida cotidiana. 

Proverbios nos dice: “El que anda entre sabios será sabio, pero el que se junta con necios saldrá mal parado.” (13:20) y que los amigos dan forma a los amigos como “el hierro se afila con el hierro, y el hombre en el trato con el hombre.” (Proverbios 27:17) 

Santiago señala que la amistad del mundo choca con la verdad y con el corazón y la mente de Dios, y que tal amistad está en rebelión contra el plan de Dios para nosotros caminar en comunión in-interrumpida con Él. Por lo tanto, “salgan de en medio de ellos y apártense. No toquen nada impuro, y yo los recibiré.” (2 Corintios 6:17) 

El apóstol Juan da la clara razón: “Porque nada de lo que hay en el mundo —los malos deseos del cuerpo, la codicia de los ojos y la arrogancia de la vida— proviene del Padre sino del mundo.” (1 Juan 2:16) 

Santiago escribe con una fuerte convicción de la seriedad del pecado que la mayoría de las personas no están dispuestos a aceptar. Muchas personas viven vidas de compromiso, ya que quieren ser cristianos, y quieren ir al cielo, para tener la vida eterna, pero también quieren exprimir cada gota de placer que esta vida ofrece; aunque Dios lo prohíbe. Santiago es tan directo como se puede ser, diciendo: “… la amistad del mundo es enemistad contra Dios…” 

De hecho, él escribe con un sentido de indignación moral. El comienzo de este verso comienza con “¡Adúlteros!”. Por lo tanto, debemos aceptar las palabras de Santiago, aprender de su agudo sentido moral lo que es cierto y lo que es mal, y aplicarlo a nosotros mismos con el miedo de la sentencia que viene a cualquier persona que no es un verdadero cristiano. Albergar celos y ambición personal, con acciones de enfrentamientos y peleas, nos hacen personas infieles que están tratando a Dios con odio y enemistad. (Santiago 4:1-4) 

El punto de referencia de Santiago a la Escritura en 4:5 y 4:6 es persuadir a sus lectores a elegir a Dios en lugar del mundo, porque Dios mismo es celoso, pero Él también es misericordioso hacia aquellos que humildemente se rinden sus vidas completamente a Él. “Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes.” (Santiago 4: 6) 

¿Eres cristiano? ¿Mora el Espíritu en usted? Si es así, entonces usted debe someterse a la voluntad del Señor, y dejar de perseguir su propia voluntad. Él sabe lo que es mejor para nosotros, y si somos pacientes, entonces Él cumplirá Su plan perfecto para nuestra vida. “Confía en el Señor y haz el bien; establécete en la tierra y cultiva la fidelidad. Deléitate en el Señor, y él te concederá los deseos de tu corazón. Encomienda al Señor tu camino; confía en él, y él actuará.” (Salmo 37:3-5) 

En resumen, la persona que elige vivir en el pecado y entra en una relación con el mundo, se constituye enemigo de Dios. El contexto deja claro lo que implica ser un amigo del mundo. La cuestión básica es una vida que se centra en uno mismo. Una determinación egoísta de satisfacer nuestros deseos y antojos, para tener las cosas a nuestra manera, nos identifica como amigos del mundo. 

Debemos tener en cuenta que se trata de una elección deliberada de nuestra parte para involucrarse con el mundo. Una persona que decide ser amigo del mundo, en lugar de someterse a Dios y su Palabra, va a hacer lo que quiere; y va a tener a su manera. Esa persona no sabe y no quiere conocer a Dios, sólo quiere la gloria de los hombres y prefiere los placeres y lujuria de este mundo a la justicia de Cristo. 

Recuerde, las personas piadosas tendrán amigos piadosos y mantendrán la concentración en el Señor. No van a ser engañados, porque saben que: “Las malas compañías corrompen el buen carácter.” (1 Corintios 15:33) 

Todos vamos a estar delante de Cristo cuyos ojos puede mirar profundamente en nuestras almas – porque “Sus ojos son como llama de fuego…” (Apocalipsis 19:12) 

Así que, “los cobardes, incrédulos, abominables, asesinos, inmorales, hechiceros, idólatras y todos los mentirosos tendrán su herencia en el lago que arde con fuego y azufre, que es la segunda muerte.” (Apocalipsis 21:8)

 

Posteado por: mvmspanish | mayo 9, 2015

COMO SER UNA MADRE PIADOSA – 2 Timoteo 3:15

UNA MADRE PIADOSA - 2 Timothy 3 vs 15

“… y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús.” (2 Timoteo 3:15) 

Una de las mayores bendiciones de la vida es tener una madre piadosa. Y, por lo tanto, uno de los mejores regalos que las mujeres pueden dar a sus hijos es ser una madre piadosa. Pero para ser una madre piadosa es necesario que se les enseñe lo antes posible, a través del ejemplo y la lectura de la Palabra de Dios. 

La decisión más importante que una mujer llena del Espíritu que quiere ser madre jamás hará es determinar que ella va a esperar en Dios para darle un marido que desea vivir una vida pura y santa; un hombre humilde lleno del Espíritu que será un sacerdote en la casa que ella quiere establecer. 

Si ella es una verdadera cristiana nacida de nuevo, que está siendo guiado por el Espíritu Santo y la Palabra de Dios, ella esta plenamente consciente de que su vida pertenece a Dios y que no debe casarse con alguien que no va a honrar a Dios y construir un fuerte hogar cristiano donde pueden crear hijos santos y temerosos a Dios. 

El versículo de la Biblia que domina la vida de una mujer piadosa es: “Si, pues, coméis o bebéis o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.” (1 Corintios 10:31) 

Madres piadosas son mujeres de fe sincera que están dispuestas a compartir la verdad de la Palabra de Dios, con amor, a sus hijos (2 Timoteo 1:5). Ellas honran la Palabra de Dios y forman a sus hijos en el mismo (2 Timoteo 3: 14-17). Sin embargo, mientras que los padres deben ser los agentes principales para enseñar a sus hijos la Palabra de Dios, también tenemos que orar por otros mentores piadosos para nuestros niños, como Pablo fue a Timoteo; hombres y mujeres de Dios para influir en nuestros hijos para la justicia. 

La principal forma en que nuestros hijos crecen para amar y servir a Dios es a través de Su Palabra. La verdad de la Palabra de Dios es capaz de salvar (Santiago 1:18) y santificar (Juan 17:17) a Su pueblo. Lo mejor que pueden hacer los padres para sus hijos es inculcar en ellos desde la temprana edad la importancia de leer, estudiar, memorizar y obedecer la Palabra de Dios. 

Una madre piadosa usará la Palabra de Dios para llevar a sus hijos a la fe salvadora en Cristo. “… y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús.”  (2 Timoteo 3:15) 

La salvación se basa en el conocimiento de la verdad revelada en la Escritura. Los niños necesitan saber más que “Jesús quiere ser su amigo, por lo que necesita para invitarlo a su corazón.” Ellos necesitan saber lo que la Palabra de Dios revela acerca de la condición de sus corazones, que son rebeldes y desobedientes a Dios. Ellos necesitan saber varias cosas. Primero que Dios es un Dios de amor, pero también que es Santo y justo, y que traerá el castigo eterno terrible a los que no abandonan sus pecados, y confían en Cristo. Ellos necesitan saber lo que Cristo hizo en la cruz, muriendo como nuestro sustituto. Tienen que entender que Dios perdona nuestros pecados por Su bondad, aparte de nuestras buenas obras. Ellos necesitan saber lo que la fe salvadora es, en lugar de una profesión vacía que no da lugar a la salvación. 

Tenemos que tener cuidado de no asumir que sólo porque nuestros hijos, “pidieran para Jesús entrar en su corazón” que están verdaderamente salvos. Ellos pueden ser, o no pueden ser salvos. Tenemos que buscar la evidencia de la conversión genuina: ¿Están verdaderamente arrepentidos de sus pecados y tratan de mantener se lejos de él? ¿Muestran un creciente amor por Dios y su Palabra? ¿Ellos siempre quieren hablar de las cosas de Dios? ¿Quieren agradar a Dios con su conducta? Una madre piadosa capacitará a sus hijos en la manera de vivir de acuerdo a la Palabra de Dios. 

La Palabra de Dios es poderoso para salvar, (2 Pedro 1: 3-4), y es rentable para enseñarnos los caminos de Dios, como Dios quiere que vivamos (2 Timoteo 3:16). Revela los pensamientos y las intenciones del corazón (Hebreos 4:12). Ella nos regaña, lo que significa que nos convence de nuestro pecado, rebelión y orgullo.

Ella nos corrige, nos muestra cómo estar bien con Dios y los demás. Nos entrena en justicia, que nos muestra cómo mantener el camino de la obediencia y la bendición. La Escritura ha de ser rentable para la forma en que vivimos, para corregirnos y mantenernos en el camino de la santidad de Dios. Nuestros hijos deben vernos aplicar las Escrituras y los padres deben enseñarles cómo aplicarlo a las cosas que se enfrentan a medida que crecen hasta la madurez. Si usamos la Palabra de Dios para llevar a nuestros hijos a la fe salvadora y para capacitarlos en los caminos de Dios, ellos serán bendecidos. 

Madres piadosas tienen gran influencia sobre sus hijos; Loida y Eunice dieron al joven Timoteo una sólida base espiritual y moral que duró toda su vida. Timoteo se convirtió en un gran testigo y un guerrero de Dios y Su verdad eterna. Sí, fue fortalecido en gran medida por su relación con Pablo, pero se sentaron las bases de su madre y su abuela piadosa. Cuando nos fijamos en la Biblia y la historia del mundo, es evidente que un hogar está conformado a través de las madres y padres piadosos. 

Aquí están algunas palabras personales de aliento. Si usted no ha tenido una madre piadosa y usted lucha para saber a dónde ir y cómo empezar, vaya a Dios y pídale ayuda y comience a obedecerlo. También le puede pedir a enviar maestros piadosos, llenos del Espíritu, que le ayudará a crecer en su fe y su amor por Dios y el Salvador. Incluso si sus hijos han crecido, Dios honrará su arrepentimiento. Hable con ellos y pídalos perdón por no ser un ejemplo de piedad o no capacitarlos en los caminos de Dios. 

Dios puede usarte como usó Loida y Eunice en la vida de Timoteo. Camine con Dios en la fe sincera. Utilice su Palabra para conducir a sus hijos y nietos a la misma fe sincera y capacitarlos en los caminos de Dios. 

Sea un ejemplo piadoso para ellos, siguiendo los siguientes puntos clave: 

  • Esté dedicada a Dios
  • Esté dedicada a su marido
  • Esté dedicada a sus hijos
  • Esté dedicada a su hogar

Madres piadosas instruyen a sus hijos en las verdades de Dios. Proverbios 1:8 dice: “Escucha, hijo mío, la instrucción de tu padre y no abandones la enseñanza de tu madre.” Proverbios 6:20 añade: “Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre y no abandones la enseñanza de tu madre.” El rey Lemuel en Proverbios 31:1 dice que fue su madre quien le enseñó sobre cómo reconocer a una mujer temerosa a Dios que sería una madre piadosa para sus hijos. La herencia piadosa de Timoteo fue el resultado de su madre y su abuela y de la obediencia a la Palabra de Dios. (2 Timoteo 1:5) 

Las madres no deben subestimar el papel que desempeñan en la enseñanza de sus hijos acerca de Dios, Su Palabra, y acerca de la salvación. De lo antes posible, Dios ha de ser el centro de instrucción de la madre. Incluso en el caso de un padre que no es salvo, o en su ausencia como en el caso de Timoteo, las madres pueden seguir accediendo a sus hijos por la fe (1 Corintios 7:14). Enseñar a los niños acerca de la Biblia es una gran vocación con ramificaciones eternas, y las madres piadosas sienten honradas de aceptar el reto. 

¡FELIZ DÍA DE LA MADRE!

Posteado por: mvmspanish | mayo 4, 2015

SED SANTOS, PORQUE YO SOY SANTO – 1 Pedro 1:15-16

1 Pedro vs 15-16 (S)

“Así como Aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir, 16 porque escrito está: “Sed santos, porque Yo soy santo.” (1 Pedro 1:15-16) 

La Escritura nos manda como cristianos a ser como nuestro Señor y Salvador en “todo tipo de conversación”, y en nuestra conducta diaria. Nosotros somos sus testigos terrenales, y debemos vivir nuestras vidas para que seamos un reflejo adecuado de Él. 

Nuestra vida y caminata diaria deben ser modeladas después de Él. “El que dice que permanece en Él, debe andar como Él anduvo” (1 Juan 2:6). Porque, “si andamos en luz, como Él está en luz, tenemos comunión unos con otros y la sangre de Jesucristo, su Hijo, nos limpia de todo pecado.” (1 Juan 1:7) 

La Escritura dice que debemos ser como Él en la pureza de nuestras vidas. “Sed santos porque yo soy santo.” Por lo tanto, “todo aquel que tiene esta esperanza en Él, se purifica a sí mismo, así como Él es puro” (1 Juan 3:3). Debemos “buscar la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.” (Hebreos 12:14) 

También debemos ser como Él en el amor. “Amados, amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama es nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor” (1 Juan 4:7-8). Debemos estar dispuestos a sufrir injustamente y sin venganza, “porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo para que sigáis sus pisadas. Él no cometió pecado ni se halló engaño en su boca.” (1 Pedro 2:21-22) 

Ser como Él también implica una vida de servicio a Dios y a los demás; esto fluye de un corazón santo y  humilde. El Señor tomó el lugar de un siervo cuando lavó los pies de los discípulos y les dijo “porque ejemplo os he dado para que, como yo os he hecho, vosotros también hagáis.” (Juan 13:15) 

Cristo ha perdonado a cada uno de nosotros muchas veces, a pesar de que nuestros pecados lo entristecen profundamente. Él siempre está dispuesto a perdonar y restaurar la comunión, y así también debemos hacerlo nosotros. Con su ayuda, podemos imitarlo, incluso cuando somos agraviados. “Antes sed bondadosos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.” (Efesios 4:32) 

Debemos recordar que sólo Cristo puede hacernos verdaderamente santo. Pablo dijo que aquellos que han sido resucitados a la vida eterna en Cristo “y revestido del nuevo. Éste, conforme a la imagen del que lo creó, se va renovando hasta el conocimiento pleno.” (Colosenses 3:10) 

Cristo nos transforma en nuevas personas en Él, personas con un corazón nuevo que tendrán un profundo deseo de caminar en santidad y ser santos, porque Él es santo. Es vital que nosotros humildemente permitimos que el Espíritu Santo tenga el control incondicional de nuestras vidas cada momento del día para que podamos “ser conformados a la imagen de Jesucristo.” (Romanos 8:29) 

Nuestras vidas están llenas de opciones; Sin embargo, como cristianos debemos aprender que no podemos ser las personas que Dios quiere que seamos en nuestras propias fuerzas. Tenemos que hacer una elección entre este mundo y la eternidad, entre Dios y todo lo que trate de tomar Su lugar. 

Como padres estamos llevando a nuestros hijos en los caminos de la santidad, o los estamos guiando por el camino ancho que lleva a la destrucción y una eternidad en el lago de fuego. 

Al entrar en una casa, ¿cómo sabes que estás con gente que profundamente desean vivir una vida santa? 

  1. Se muestran las virtudes de la humildad, la paz, la pureza, la honestidad, la alegría, la integridad, el auto control, la auto disciplina y la obediencia a estos mandamientos supremos y vitales que Dios nos ha dado en su Santa Palabra. 
  2. La belleza de la auto disciplina se muestra en estas casas. El Espíritu Santo traerá una gran disciplina en nuestras vidas cuando obedecemos y adoramos a Dios “en espíritu y en verdad.” 
  3. La auto disciplina es simplemente obediencia a Dios y a la guía del Espíritu Santo. Tener disciplina es hacer lo correcto en el momento adecuado. 
  4. Todos los tipos de pecado y el mal estarán presentes en el hogar cuando a los niños no se les enseña los mandamientos de Dios de la Biblia; que ellos solamente pueden recibir una base para sus vidas desde Su Santa Palabra. 
  5. De hecho, la Biblia nos dice que los padres realmente no aman a sus hijos si ellos se niegan a tomar el tiempo para estudiar la Biblia con la familia todos los días en su casa. Deuteronomio 4:9 
  6. La vida nunca es inactiva; o estamos creciendo más santo y más como Cristo, o nos estamos volviendo más malo y más como el diablo; Jesús dijo; “El ladrón no viene sino para hurtar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.” (Juan 10:10) 
  7. Cualquier persona en su sano juicio jamás elegiría para servir una mala personalidad, destructivo como este; sin embargo, desde el principio del tiempo, miles de millones de personas han vendido sus almas al diablo. 
  8. “Sabemos que somos hijos de Dios, y que el mundo entero está bajo el control del maligno.” (1 Juan 5:19). El griego original afirma que todos los pueblos del mundo han prostituido al diablo. 
  9. Si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis… pero yo y mi casa serviremos a Jehová.” (Josué 24:15) 
  10. ¡La vida no-disciplinado no vale la pena vivir! 

Las decisiones que tomamos hoy harán una diferencia para la eternidad, así que vamos a elegimos a ser santos porque nuestro Padre celestial desea esto de nosotros.

“Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.” (2 Corintios 7:1)

Colosense 4 (S)

Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo. Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno. Colosenses 4: 5-6

Pablo usó el término “los de afuera” para las personas que se encontraban fuera de la iglesia (1 Corintios 5:12-13). Podríamos decir los “no creyentes”, “no cristianos”, o “no salvos.” Se supone que debemos comportarnos con sabiduría hacia aquellos que aún no han llegado a la fe en Jesucristo. 

Pablo escribió que debemos ser sabios. Ahora, para ser sabio debemos aplicar correctamente la sabiduría. La Biblia dice que la sabiduría viene de caminar en el temor del Señor (Proverbios 9:10), de acuerdo con la Palabra de Dios. Porque los que oyen las palabras de Dios y las pone en práctica son como un hombre prudente que edificó su casa sobre la roca. (Mateo 7:24) 

Así, la Escritura nos dice que nos comportemos con sabiduría, para andar en sabiduría, ser sabio en la forma en que actuamos cuando estamos siendo vistos y escuchados por el no creyente o cualquier otra persona. 

La Biblia nos enseña que: Debemos hacer que nuestra ambición sea de llevar una vida tranquila. Debemos ocuparnos de nuestros asuntos y trabajar con nuestras manos…, para que por nuestro modo de vivir ganemos el respeto de los que no son creyentes y para que el cristiano no tenga que depender de nadie. (1 Tesalonicenses 4:11-12) 

Los de afuera están constantemente examinando los cristianos, y tenemos que asegurarnos de que nuestras vidas están cumpliendo con las normas de Dios. Es por eso que Pablo le dijo a Timoteo que para un hombre ser un anciano de la iglesia, es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera de la iglesia… (1 Timoteo 3:7) 

Pablo está enseñando a todos nosotros acerca de ser sabio en nuestro caminar, y de cómo demostrar buena conducta. Se supone que incluso los cristianos adolescentes deben considerar esto: “A los jóvenes, exhórtalos a ser sensatos. Con tus buenas obras, dales tú mismo ejemplo en todo. Cuando enseñes, hazlo con integridad y seriedad, y con un mensaje sano e intachable. Así se avergonzará cualquiera que se oponga, pues no podrá decir nada malo de nosotros.” (Tito 2:6-8) 

Pedro nos dijo para mantener nuestro excelente comportamiento entre los no creyentes (1 Pedro 2:12). Para callar la ignorancia de los hombres insensatos por hacer lo correcto (1 Pedro 2:15), y para mantener una conciencia limpia, para que los que hablan mal de la buena conducta de ustedes en Cristo, se avergüencen de sus calumnias.  (1 Pedro 3:16) 

Debemos testificar por nuestro comportamiento y por Cristo cuando estamos alrededor de los no creyentes. Debemos enfocarnos en el hecho de que cada momento es una oportunidad para testificar de nuestro Salvador a un mundo perdido. “Así que tengan cuidado de su manera de vivir. No vivan como necios sino como sabios, aprovechando al máximo cada momento oportuno, porque los días son malos.” (Efesios 5:15-16) 

Jesús dijo: “… Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben al Padre que está en el cielo.” (Mateo 5:16) 

Un creyente nacido de nuevo, debe ser amable, gentil, honesto, cariñoso, amoroso, y veraz. Y al hacer esto nos convertimos en una luz que brilla en este mundo oscuro en que vivimos hoy en día. 

Aunque a veces nos encontraremos con la resistencia y la hostilidad, un siervo del Señor no debe andar peleando; más bien, debe ser amable con todos, capaz de enseñar y no propenso a irritarse. 25 Así, humildemente, debe corregir a los adversarios, con la esperanza de que Dios les conceda el arrepentimiento para conocer la verdad, 26 de modo que se despierten y escapen de la trampa en que el diablo los tiene cautivos, sumisos a su voluntad. (2 Timoteo 2: 24-26) 

Sin embargo; Dios también nos ha mandado para exponer y fuertemente, reprender a la gente rebelde, divisiva y mala. 

“Porque hay muchos rebeldes, charlatanes y engañadores, especialmente los partidarios de la circuncisión. 11 A ésos hay que taparles la boca, ya que están arruinando familias enteras al enseñar lo que no se debe; y lo hacen para obtener ganancias mal habidas. 12 Fue precisamente uno de sus propios profetas el que dijo: «Los cretenses son siempre mentirosos, malas bestias, glotones perezosos.» 13 ¡Y es la verdad! Por eso, repréndelos con severidad a fin de que sean sanos en la fe 14 y no hagan caso de leyendas judías ni de lo que exigen esos que rechazan la verdad. 15 Para los puros todo es puro, pero para los corruptos e incrédulos no hay nada puro. Al contrario, tienen corrompidas la mente y la conciencia. 16 Profesan conocer a Dios, pero con sus acciones lo niegan; son abominables, desobedientes e incapaces de hacer nada bueno.” (Tito 1:10-16) 

Además de la sabiduría, nuestra conversación debe ser siempre con gracia, sazonada con sal, para que podamos saber cómo responder a cada uno. Por lo tanto, “eviten toda conversación obscena. Por el contrario, que sus palabras contribuyan a la necesaria edificación y sean de bendición para quienes escuchan.” (Efesios 4:29) 

Cuando caminamos en sabiduría y gracia a través de la dirección del Espíritu Santo esto abre puertas a testificar a los perdidos.

 

Posteado por: mvmspanish | abril 20, 2015

¡NADA ES IMPOSIBLE PARA DIOS! – Efesios 3:14-21

Nada es imposible para Dios

Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, 21 a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén. 

La oración de Pablo para que Dios haga las cosas más abundantemente de lo que pedimos o entendemos es una oración para que Cristo habite en los corazones de los creyentes para que podamos comprender Su gran amor por nosotros, para que crezcamos para completar la madurez espiritual. 

En este contexto, Pablo está diciendo: Porque Dios es capaz de hacer mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, debemos orar por lo que promoverá Su gloria a través de Cristo y Su iglesia. 

El poder de Dios se ve en Su trabajo cuando somos incapaces de hacer cualquier cosa. Por lo tanto, el objetivo de la oración es pedir a Dios que haga lo que no podemos hacer en nuestra propia fuerza o habilidad. Tenemos que orar por fortaleza espiritual, puesto que Dios a menudo pone a Su pueblo en situaciones para mostrar Su poder y Su gloria. Estos son algunos ejemplos alentadores de Su Santa Palabra: 

Abraham y Sara eran físicamente más allá de la capacidad de concebir hijos. Incluso cuando eran más jóvenes, Sara había sido incapaz de concebir. Cuando Sara se rió de la idea de que ella concebiría, el Señor se enfrentó a ella con la pregunta retórica, “¿Acaso hay alguna cosa difícil para Dios?” (Génesis 18:14). Dios honró y cumplió Su promesa y ella concibió Isaac. Más tarde, cuando Dios le pidió a Abraham que ofreciera a Isaac como sacrificio, Abraham obedeció “porque pensaba que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos…” (Hebreos 11:19). ¡Nada es imposible para el Señor! 

Dios dirigió a Moisés y los israelitas salir de Egipto por una ruta donde tenían el Mar Rojo delante de ellos y el ejército egipcio perseguidor detrás de ellos. No tenían medios humanos de escape. En esa situación imposible, Moisés le dijo al pueblo que estaba en pánico “No temáis; estad firmes y ved la salvación que Jehová os dará hoy….” (Éxodo 14:13). El Señor abrió milagrosamente el mar para que los israelitas pudieran pasar, pero destruyó el ejército egipcio cuando Él puso las aguas en su lugar. ¡Nada es imposible para Dios! 

Eliseo fue rodeado por el ejército del rey de Aram, con caballos y carros que habían venido a llevarlo cautivo. Cuando su siervo asustado le dijo que estaban rodeados por el ejército enemigo, Eliseo respondió con calma “No tengas miedo, porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos” (2 Reyes 6:16). Y Eliseo oró, diciendo: “Te ruego, Jehová, que abras sus ojos para que vea.” Jehová abrió entonces los ojos del criado, y éste vio que el monte estaba lleno de gente de a caballo y de carros de fuego alrededor de Eliseo. ¡Nada es imposible con Dios! 

Hay tantos ejemplos en la Biblia donde vemos que nada es imposible para Dios y como Él bendice continuamente aquellos que confían en Él. En el Nuevo Testamento vemos otra situación que parecía imposible, donde Herodes había encarcelado el apóstol Pedro, y estaba planeando ejecutarlo al día siguiente. Pedro fue encadenado a dos guardias, dentro de una celda cerrada, con más guardias afuera, dentro de una prisión con una puerta exterior de hierro cerrada. El Señor envió un ángel que hizo que las cadenas de Pedro cayeran. Él condujo a Pedro a través de las puertas de hierro abiertas, más allá de todos los guardias, y sale a la calle como un hombre libre. Una vez más, vemos que ¡nada es imposible para Dios! 

Como cristianos, tenemos una esperanza mayor que nunca podríamos pensar y esa esperanza es Cristo morando en nosotros (Efesios 3:17-19). “El poder de Cristo que está trabajando en nosotros es capaz de hacer más de lo que ni siquiera podemos pedir o imaginar”.

Como cristianos, tenemos una mayor esperanza de lo que podríamos pensar, y que la esperanza es Cristo que habita en nosotros, El poder de Cristo que está trabajando en nosotros es capaz de hacer más de lo que incluso podemos pedir o imaginar. (Efesios 3:20) 

Debemos alabar a Dios por la gran victoria sobre el pecado que Él nos ha dado a través de la resurrección de Jesucristo. El punto de Pablo no es simplemente que Dios es capaz de hacer más de lo que esperamos. Nunca debemos sentimos impotentes porque el poder ilimitado de Dios siempre está dispuesto a trabajar a través de nosotros. Por lo tanto, ore por la poderosa conversión de muchos pecadores. Oren por el arrepentimiento y la santidad de Sus santos. Oren para que Él sea glorificado en Su iglesia y empiece agradeciendo a Dios por la respuesta a sus oraciones, porque. . . ¡Nada es imposible para el Señor!

 

Posteado por: mvmspanish | abril 12, 2015

EL HIJO DE DIOS EN EL ANTIGUO Y NUEVO TESTAMENTO – Hebreos 1

Hebreos 1 Spanish

“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos últimos días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo y por quien asimismo hizo el universo.” (Hebreos 1:1-2) 

La divinidad única de Jesucristo como el Hijo de Dios se hizo hincapié aquí en Hebreos, capítulo 1. El texto anterior, por ejemplo, introduce el Hijo como el Creador, y luego como la Palabra reveladora, y finalmente como el nombrado Heredero de todas las cosas.

En este capítulo también demuestra que el Hijo de Dios fue reconocido en el Antiguo Testamento. Hebreos 1:5 cita el Salmo 2:7: “Mi Hijo eres tú, yo te he engendrado hoy” y 1 Crónicas 17:13: “Yo seré para él Padre, y él será mi Hijo” que este hijo no es otro que Dios mismo es confirmado. Este se reafirma en Hebreos 1:8, citando el Salmo 45:6: “Tu trono, oh Dios, es eterno y para siempre.” Y que Él es el Creador se afirma en Hebreos 1:10 y se refiere al Salmo 102:25: “Desde la antigüedad tú fundaste la tierra, y los cielos son la obra de tus manos.” Y que ahora está bajo el propio trono de Dios se enfatiza en Hebreos 1:13, citando el Salmo 110:1: “Siéntate a mi diestra.” Por lo tanto, Jesús debe ser adorado como Dios. “Que todos los ángeles de Dios lo adoren” (Hebreos 1:6, que se denota en el Salmo 97:7).

Además, Hebreos, capítulo 1 señala una descripción múltiple del significado de la divinidad de Jesucristo. Él es el Hijo de Dios por generación eterna, como el “resplandor de Su gloria y la expresión exacta de Su naturaleza” (v. 3). Él es el Hijo de Dios por la concepción milagrosa (v. 5), también citado en Hechos 13:33 que se refiere a Su divinidad por la resurrección del cuerpo. El versículo 6 se refiere a la proclamación divina de Jesucristo (también en Mateo 3:17; 17:5), y los versículos 8 y 9 de afirman el testimonio de Su santo carácter exclusivo. “Has amado la justicia, y aborrecido la iniquidad.” Por último, como el Hijo, le es prometida la herencia universal a partir de Su Padre (vs. 9, 13). Desde la eternidad hasta la eternidad, ¡Jesucristo es el unigénito Hijo de Dios! Y sin embargo, Dios “dio a su Hijo unigénito” ¡para que podamos tener la vida eterna! (Juan 3:16). 

Tenemos que recordar que hasta que Cristo vino a morir y resucitar, el cielo estaba cerrado, porque nada impuro podía entrar allí y la “muerte se extendió a todos los hombres, porque todos pecaron” (Romanos 5:12). Incluso aquellos que murieron en la fe sólo podía ser “consolados” en el “seno de Abraham” que estaba profundo “en el corazón de la tierra” (Lucas 16:22, 25; Mateo 12:40), porque “es imposible que la sangre de toros y de machos cabríos quite los pecados” (Hebreos 10:4), sólo el Hijo de Dios pudo hacer esto por nosotros. 

Entonces Cristo murió y resucitó “para destruir el pecado por el sacrificio de Sí mismo” (Hebreos 9:26). En Su espíritu, “también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra”, y “cuando ascendió a lo alto, llevó cautiva la cautividad” (Efesios 4:8-9), llevando todas las almas de los santos que habían muerto antes del sacrificio en la cruz del Calvario con Él al cielo. Entonces se cumplió la maravillosa escena previsto en el Salmo 24:7: “¡Alzad, puertas, vuestras cabezas! ¡Alzaos vosotras, puertas eternas, y entrará el Rey de gloria!” 

Desde ese maravilloso día en que Cristo ascendió al cielo, el alma del creyente que muere ya no tiene que esperar, porque “estar ausentes del cuerpo” es “estar presente con el Señor” (2 Corintios 5:8). El cielo algún día incluso recibir nuestros cuerpos resucitados. Como Pablo dice a los Corintios: “Os digo un misterio: No todos moriremos; pero todos seremos transformados, 52 en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta, porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles y nosotros seremos transformados, 53 pues es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción y que esto mortal se vista de inmortalidad.” (1 Corintios 15:51-53)

 

Imagen de fondo por Carden’s Diseño & Fotografía

1 La resurección

En esta época del año, es un buen tiempo para leer tanto la historia de Pascua como la de la Resurrección. Estos se pueden encontrar en Éxodo 12, Mateo 28:1-10; Marcos 16:1-11; Lucas 24:1-12; Juan 20:1-18. 

Es muy inspirador para pensar en el increíble nivel de fe y confianza que Moisés tenía para enfrentar al más poderoso líder mundano del día, Faraón y exigir la libertad de su pueblo. Él necesitaba de mucho coraje para ser resistente incluso después de Faraón negar continuamente sus peticiones. El amor que Moisés tenían por Dios y su pueblo le dio la fuerza para confrontar a Faraón para cumplir la misión que Dios le envió para llevar a cabo. 

Una vez que la primera Pascua ocurrió y los israelitas presenciaron el milagro que Dios realizó para librarlos de la esclavitud, fueron en su jornada a la “Tierra prometida.” A pesar de todos los milagros que Dios presentó en el camino, los Israelitas cuestionaron a Dios, hicieron decisiones infieles y deshonrosas; ellos abiertamente desafiaron y blasfemaron a Dios Todopoderoso y sus pecados se los llevaron más lejos de Dios. Consecuentemente muchos pagaron el precio muriendo en el desierto por su desobediencia e incredulidad. 

Afortunadamente, Moisés fue un poderoso líder ungido por Dios que incluso con la disputa interminable y reacción de su propio pueblo siguió adelante a la Tierra Prometida. Él era un hombre con una misión directa de Dios. 

Al pensar en Cristo, nuestro Cordero Pascual, y sabiendo Su destino, Él siguió adelante para pagar el precio de nuestros pecados en la cruz, para que podamos también algún día llegar a nuestra “Tierra Prometida – el Cielo”. 

Si nos dejamos a nuestros caprichos y deseos individuales, llegamos a ser como los israelitas, que habían visto a Dios hacer milagros, pero continuamente se alejaron de Él. Abandonaron su identidad para perseguir a los ídolos que cumplieron sus deseos auto-gratificante del momento. 

Del mismo modo hoy en día, nuestra sociedad enseña a la gente a perseguir lo que hace sentir bien en el momento, en lugar de vivir una vida disciplinada y llena de fe como los patriarcas bíblicos. En cambio, las personas llenan sus vidas con todo tipo de juguetes, medicamentos, alcohol, actividades sexuales pervertidas y otros deseos auto-gratificante para encontrar la felicidad. El resultado es una sociedad que está llena de deuda, depresión, enfermedad y divorcio. 

Necesitamos menos cosas y más de Dios en nuestras vidas para traer la paz y la orden a nuestros días. Todo lo demás sólo interfiere con el proceso. Sólo Dios por medio de Cristo nos puede dar esperanza: “Así que, hermanos, sed tanto más diligentes para hacer firme vuestro llamado y elección de parte de Dios; porque mientras hagáis estas cosas nunca tropezaréis; 11 pues de esta manera os será concedida ampliamente la entrada al reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.” (2 Pedro 1:10-11) 

El orgullo y incredulidad son los mayores detrimentos y distracciones en nuestra vida. Es lo que causa el estrés negativo que experimentamos. Si miramos hacia atrás a todos los argumentos estúpidos, detalles insignificantes, ofensas y sentimientos mal comunicados que dejamos que nos influyen, nos damos cuenta de cuánto el orgullo drena nuestra vida. 

Tenemos que pedirle al Señor que nos advierta cuando el orgullo se infiltra y no dejarlo apoderarse de nuestra mente. “¡Escúchenme, préstenme atención! ¡No sean soberbios, que el Señor mismo lo ha dicho! 16 Glorifiquen al Señor su Dios, antes de que haga venir la oscuridad y ustedes tropiecen contra los montes sombríos. Ustedes esperan la luz, pero Él la cambiará en densas tinieblas; ¡la convertirá en profunda oscuridad!” (Jeremías 13:15-16) 

Por lo tanto, la próxima vez que su orgullo se interpone y usted se ofende fácilmente y inicia discusiones y empieza a quejarse, guardando rencores y discutes cosas de poco valor; pare, tómese un tiempo y lo pase en oración y en la Palabra de Dios. 

Es muy triste y doloroso cuando vemos a personas que toman decisiones imprudentes, abusando de si mismos, sus cuerpos y su futuro. Es por eso que nosotros en el Ministerio Misión Venture tenemos una grande pasión para enseñar y fomentar los principios de la vida por la Palabra de Dios. La salud espiritual es muy importante así como un estilo de vida saludable de comer para cuidar de este templo donde reside el Espíritu Santo. Queremos compartir los caminos de Dios y su amor con todos los que Él pone en nuestro camino. 

Si, hay esperanza para aquellos que buscan sinceramente. 

Así como usted está leyendo estas palabras, tienes que entender que no hay casualidades con Dios, sino que a través de cada circunstancia, Dios está abriendo oportunidades para bendecir y llenar su vida. 

Hay esperanza en los que confían en el Señor. Dios es un sanador y Él puede y quiere sanar, no importa lo que ha sucedido en el pasado, si realmente nos arrepentimos y cambiamos de nuestros costumbres malos, disciplinamos a nosotros mismos y hacemos las cosas correctas que empiezan con obedecer y seguir a Cristo. 

Nuestro Señor y Salvador nos dará la fuerza para defender lo que es correcto, sin importar lo que los demás pueden pensar, decir o hacer. Dios tiene un propósito para todos en la tierra, pero tenemos que anclarnos con fe absoluta en ese propósito y continuamente infundirlo con alegría, amor y esperanza que nos permite cumplir con Su propósito para nuestras vidas.  

Si podemos responder alguna pregunta, estamos disponibles. Deseándoles un día alegre y bendecido. 

¡Jesús ha resucitado, aleluya! 

Pero ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que murieron es hecho, 21 pues por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. 22 Así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. 23 Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida.” (1 Corintios 15: 20-23)

Posteado por: mvmspanish | marzo 30, 2015

EL NECIO MENOSPRECIA EL CONSEJO DE SU PADRE – Proverbios 15:5

Proverbios 15 vs 5

“El necio menosprecia el consejo de su padre; el prudente acepta la corrección.” (Proverbios 15:5) 

Muchos versículos en Proverbios son sabias instrucciones dadas a un hijo o hija para evitar que se desvíen del camino correcto. Este versículo dice que el hijo, que escucha a su padre o a su madre por obedecer sus instrucciones y cediendo a su reprobación, será un hijo sabio y prudente. Sin embargo, el hijo que desprecia a sus instrucciones y corrección es un necio. Esto no sólo es cierto en la relación natural de un padre y un hijo, pero también es cierto en la relación con nuestro Padre celestial. Somos bendecidos y sabio cuando permanecemos como un niño dócil, que obedece a su padre y cede a su corrección. 

Es responsabilidad del padre como jefe de la familia para actuar como mentor a sus hijos. Él es el responsable de dirigir, guiar y enseñarles y si es necesario administrar disciplina en el amor. Pero el joven que desprecia esa corrección es descrito como ‘un necio’. 

Proverbios nos enseña a respetar las instrucciones del padre, de la madre, y de la gente que son mayores y más  sabias (Proverbios 1:8; 4:1-6, 13). “El hijo sabio recibe el consejo del padre, pero el insolente no escucha las reprensiones.” (Proverbios 13:1) 

Qué tan bien una persona responde a la disciplina revela su carácter. El contraste aquí es entre el hijo insensato que tiene desprecio por sus padres que los disciplina, mientras que un hijo sabio escucha y presta atención al reproche.

Los niños deben obedecer a sus padres y prestar atención a ellos, ya que:

  • Dios ha dado a los padres autoridad sobre ellos.
  • Por lo general, ellos tienen de veinte a cuarenta años más experiencia en la vida que sus hijos.
  • Ellos tienen mucho más conocimiento incluso si los niños pueden pensar lo contrario.
  • Los padres generalmente tienen los mejores intereses de los niños en mente, mientras que los niños son a menudo motivados egoístamente por sus propios deseos.

Nadie tiene que demostrar un necio para ser un necio; el probará ser uno, cuando él desprecia la disciplina y la reprensión. 

El necio no aceptará instrucción, especialmente de su padre y madre, porque cree que lo sabe todo. Cuando se ofrecen instrucciones, se mira la cara de un niño o joven adultos necio con mucha rebelión, ellos argumentan, y albergan odio en su corazón y probablemente escuchan en silencio con la intención de desobedecer. 

Por el contrario un niño sabio y prudente busca el consejo de su padre y ansiosamente escucha cualquier consejo que puede reunir. Él no se ofende por la corrección, las restricciones, o las repetidas advertencias. Él confía en la experiencia de su padre, su asesoramiento objetivo y el amor que tiene para Dios y para él. 

La voluntad de ser corregido es una característica importante que distingue a los sabios de los necios. “El que ama la instrucción ama la sabiduría; el que aborrece la reprensión es un ignorante.” (Proverbios 12:1) Y Proverbios 13:1 nos dice una vez más que: “El hijo sabio recibe el consejo del padre, pero el insolente no escucha las reprensiones.” 

Corrección = “reprensión”, “castigo” y “censura” – es una herramienta integral para la educación. El que atiende a la corrección es prudente porque prestando atención a la corrección o la reprensión conduce a la sabiduría. (Proverbios 15:31) 

El padre sabio instruye a su hijo de la palabra de Dios: “hijo mío, no despreciar el castigo de Jehová, no te canses de que él te corrija, 12 porque Jehová al que ama castiga, como el padre al hijo a quien quiere.” (Proverbios 3:11-12) 

El problema con el necio es el siguiente: él o ella en realidad ¡no sabe buen consejo cuando lo vean! Un necio es demasiado tonto para ver la sabiduría. Cuando el necio busca sabiduría, él irá al lugar incorrecto.

Leemos sobre el rey Roboam en 2 Crónicas 10:8-11, que “abandonó el consejo que le dieron los ancianos, y pidió consejo a los jóvenes que se habían criado con él y estaban a su servicio. Y les preguntó:—¿Qué aconsejáis vosotros que respondamos a este pueblo, que me ha hablado diciendo: “Alivia algo del yugo que tu padre puso sobre nosotros”? 10 Entonces los jóvenes que se habían criado con él, le contestaron: —Así dirás al pueblo que te ha hablado diciendo: “Tu padre agravó nuestro yugo, pero tú disminuye nuestra carga.” Así le dirás: “Mi dedo más pequeño es más grueso que la cintura de mi padre. 11 Así que, si mi padre os cargó de yugo pesado, yo añadiré a vuestro yugo; mi padre os castigó con azotes, pero yo os castigaré con escorpiones.”

Al igual que el rey Roboam el necio es naturalmente atraído a las personas con labios lisonjeros. El consejo sabio es demasiado duro para él, porque significa que algunos de sus propios pensamientos estúpidos serán desafiados. ¡Esto significa que puede ser reprendido, y él no quiere eso! 

Tenemos que tomar una decisión en nuestra vida cotidiana. Proverbios 15:10 nos dice que aquellos que odian la disciplina morirán. Y Proverbios 15:24 y 31 nos dicen que la sabiduría adquirida por la reprensión nos salvará. 

Cinco veces en este capítulo leemos el refrán: ‘el sabio recibe reprimenda, pero el necio lo desprecia’. Vemos que repite en vs. 15:5, 10, 12, 31 y 32. ¿Por qué Salomón lo repitió tantas veces? No hay ninguna duda de que la sabiduría sólo es adquirida a través de reproche y castigo. Se gana al escuchar las palabras de los sabios, que a menudo no serán las palabras que los necios quieren oír.

Posteado por: mvmspanish | marzo 23, 2015

ESTAR PREPARADO – Proverbios 6:6-9

Proverbios 6 vs 6-9

¡Anda, perezoso, fíjate en la hormiga!  ¡Fíjate en lo que hace, y adquiere sabiduría! No tiene quien la mande, ni quien la vigile ni gobierne; con todo, en el verano almacena provisiones y durante la cosecha recoge  alimentos. Perezoso, ¿cuánto tiempo más seguirás acostado? ¿Cuándo despertarás de tu sueño?  (Proverbios 6:6-9)

Las lecciones en estos versículos son muy importantes y muy apropiadas para lo que está pasando en el mundo de hoy. “Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios da a todos generosamente sin menospreciar a nadie” (Santiago 1:5). 

Tenemos que estudiar la manera de las hormigas y ser sabio. Si no nos preparamos, no deberíamos sorprendernos si nos encontramos sin. Estas son las palabras que nuestro Padre Celestial ha dado a Salomón. Él nos está diciendo para prepararse para tiempos difíciles, para observar incluso la pequeña hormiga que es capaz de hacer estas cosas. ¿Entonces cuánto más capaces somos nosotros? 

Como la hormiga, debemos asegurarnos de tener suficiente comida, agua y los elementos que son necesarios para mantener nuestros hogares a través de tiempos difíciles. Siempre debemos estar preparados para posibles desastres naturales o cualquier otra cosa que pudiera suceder de forma inesperada en la vida. 

Algunas personas podrían decir, que la preparación demuestra una falta de fe, sin embargo, la Biblia nos dice lo contrario: 

“Por la fe Noé, advertido sobre cosas que aún no se veían, con temor reverente construyó un arca para salvar a su familia. Por esa fe condenó al mundo y llegó a ser heredero de la justicia que viene por la fe” (Hebreos 11:7). 

La Biblia tiene mucho que decir acerca de los que son como las hormigas y están preparados, y los que son como el perezoso y sin preparación. 

Proverbios está lleno de advertencias acerca de la pereza y la amonestación a la persona perezosa. Proverbios nos dice que una persona perezosa odia el trabajo: “Por mucho que desee, el perezoso acabará en la ruina, porque sus manos se niegan a trabajar”  (Proverbios 21:25). Le encanta dormir: “Así como la puerta gira sobre sus bisagras, el perezoso da vueltas en la cama”  (Proverbios 26:14). Siempre da excusas: “Dice el perezoso: ‘Hay una fiera en el camino. ¡Por las calles un león anda suelto!’” (Proverbios 26:13). El desperdicia tiempo y energía: “El que es negligente en su trabajo  confraterniza con el que es destructivo”  (Proverbios 18:9). Él cree que es sabio, pero es un tonto: “Los perezosos se creen más listos que siete consejeros sabios” (Proverbios 26:16). 

Proverbios nos dice también el final del perezoso: Una persona perezosa se convierte en un esclavo: “Trabaja duro y serás un líder; sé un flojo y serás un esclavo” (Proverbios 12:24). Su futuro es sombrío: “Los que por pereza no aran en la temporada correspondiente no tendrán alimento en la cosecha”  (Proverbios 20:4). El perezoso llegará a la pobreza: El perezoso ambiciona, y nada consigue; el diligente ve cumplidos sus deseos(Proverbios 13:4). 

No hay lugar para la pereza en la vida de un cristiano. Somos convencidos de nuestra necesidad de proveer para nuestras familias a través de nuestro trabajo: “El que no provee para los suyos, y sobre todo para los de su propia casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo” (1 Timoteo 5:8); y “el que no quiera trabajar, que tampoco coma” (2 Tesalonicenses 3:10). 

Como cristianos, sabemos que nuestras labores serán recompensados por nuestro Señor si perseveramos en diligencia: “No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos” (Gálatas 6:9). 

Al igual que José, que fue vendido como esclavo por sus hermanos y no se dio por vencido, así también nosotros debemos estar preparados. Él vivió su vida con integridad, y prosperó en todo lo que hacia. Él prosperó porque el Señor estaba con él. Al final, le dice a sus hermanos: “Vosotros pensasteis hacerme mal, pero Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener con vida a mucha gente” (Génesis 50:20). 

Por lo tanto, recordemos que a parte de la preparación física tenemos el aspecto espiritual a considerar. ¿Cuán sólido está usted en la palabra de Dios? ¿Confías en Él? ¿Tienes fe en Su palabra? ¿Has aceptado al Señor Jesucristo como su Salvador? 

Como creyentes en Cristo Jesús nuestra vieja propensión hacia la pereza y todo otro pecado, ha sido reemplazado por un deseo de vivir una vida piadosa: “El que robaba, no robe más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad” (Efesios 4:28). 

Recuerde: “El prudente ve el peligro y lo evita; el inexperto sigue adelante y sufre las consecuencias” (Proverbios 27:12)

Manténganse alerta; permanezcan firmes en la fe; sean valientes y fuertes” (1 Corintios 16:13).

Posteado por: mvmspanish | marzo 16, 2015

COMO SER UN EMBAJADOR EFICAZ PARA JESUCRISTO – 2 Corintios 5:20

Embajador para Jesucristo

“Así que somos embajadores de Cristo, como si Dios los exhortara a ustedes por medio de nosotros.” (2 Corintios 5:20) 

El trabajo de un embajador es representar a alguien o algo. Por lo tanto el trabajo de un embajador de Cristo es la de representar el propio Rey en todo lo que decimos y hacemos.

El apóstol Pablo fue un gran modelo para todos los que desean ser un embajador eficaz para Jesucristo. Él sirvió con humildad y compasión. Él fielmente sirvió a Dios a pesar de la persecución y las pruebas que tuvo que soportar como consecuencia de la oposición implacable de los hipócritas y los líderes religiosos. 

Pablo enseñó públicamente de casa en casa, declarando que todos deben volverse a Dios en arrepentimiento y tener fe en el Señor Jesús (Hechos 20:20-21). El llevó el mensaje de Cristo a todo el mundo adonde iba. A medida que iba de un lugar a otro, daba testimonio del Evangelio de la gracia de Dios (Hechos 20:24). Él proclamó fielmente todo el consejo y el propósito de Dios (Hechos 20:27). 

Una otra parte importante del ministerio de Pablo es que el advirtió a los cristianos acerca de hipócritas y falsos maestros que estaban distorsionando la verdad con el fin de atraer a los discípulos (Hechos 20:30). Pablo ya había confrontado “cristianos profesantes” que habían enseñado y abrazado una distorsión del Evangelio de Dios. Él condenó con anatema cualquier persona que se atreve a pervertir el Evangelio de Dios. Esto incluyó incluso él mismo o cualquier apóstol que distorsionaría el único medio de Dios para salvar a los pecadores (Gálatas 1:6-9). 

Pablo se enfrentó a los judaizantes e hipócritas que superficialmente enseñaron acerca de Jesús, pero pervirtieron el Evangelio mediante la adición de obras de la ley como otro requisito para la salvación. Cualquier esfuerzo humano que se agrega al Evangelio anula la gracia de Dios, que es el único medio que los pecadores puedan ser salvos. Por esta razón Pablo proclamó lo que el Evangelio es, así como lo que no es. Este método es tan importante cuando testificamos a los “que profesan ser cristianos”, pero que han sido desviados por una perversión del verdadero Evangelio. 

La enseñanza de Pablo declara que la salvación es por gracia y no por obras (Efesios 2: 8-9) y por la misericordia de Dios y no obras de justicia (Tito 3:5). Si seguimos el ejemplo de Pablo advertiremos que: 

  • Pecadores son justificados por la fe en Jesús, no por el bautismo en agua, o tomando la comunión, ni por asistir a la iglesia, dando dinero o realizando rituales religiosos y otras obras religiosas.
  • Pecadores son purificados por la sangre preciosa de Jesús, SOLAMENTE y no por otros medios; y
  • Pecadores tienen sus pecados expiados SOLAMENTE por la obra redentora de Jesús y no por los esfuerzos humanos como muchas religiones falsas enseñan.

Para seguir el ejemplo de Pablo es alcanzar y enseñar a “los cristianos profesantes” equivocados la verdad, para sacarlos del amplio camino que conduce a la destrucción mientras que les apuntamos en dirección hacia el estrecho camino que conduce a la vida eternal. 

Pablo también instó a los creyentes a no ser partícipes o socios con engañadores (Efesios 5:6-7). Desafortunadamente, este elemento vital de contender por la fe y exponiendo el engaño no es practicado por muchos en el cuerpo de Cristo hoy. De hecho hay muchos creyentes que abrazan religiones falsas como una denominación cristiana válida. Como resultado, la iglesia ha dado al enemigo rienda suelta para sembrar la cizaña entre el trigo (Matthew 13:25). Muchas iglesias tienen más cizaña que trigo y así reflejan una imagen del mundo en lugar de un santuario sagrado de los creyentes. 

Pablo siendo conscientes de los muchos creyentes falsificados, que habían creído en vano y continuaban en el pecado, los exhortó: “Examínense para ver si están en la fe; pruébense a sí mismos” (2 Corintios 13:5). Los que creyeron en vano son los que se apartaron del Evangelio que Pablo entregó: Cristo murió para salvar a los pecadores, Cristo resucitó de entre los muertos y Cristo apareció a muchos testigos (1 Corintios 15:1-4). Pablo proclama la Palabra de Dios en todo su poder. Él no hablaba con palabras de sabiduría humana, para que la cruz de Cristo no perdiera su eficacia (1 Corintios 1:17). 

El enfoque de Pablo y su compromiso con la evangelización se refleja en sus escritos: “Me hice todo para todos, a fin de salvar a algunos por todos los medios posibles. 23 Todo esto lo hago por causa del Evangelio, para participar de sus frutos” (1 Corintios 9: 22-23). Él dijo: ¡Ay de mí si no predico el Evangelio! (1 Corintios 9:16). Pablo no se avergonzaba del Evangelio y su acercamiento extraordinario a Dios. 

Por revelación divina Pablo sabía que sólo había un mensaje de esperanza, un solo Evangelio. Porque en el Evangelio se observa el mayor cambio en la historia humana, el pecado del hombre por la justicia de Dios. Pablo resumió esta sustitución clemente y misericordiosa en un verso: “Al que [Jesús] no cometió pecado alguno, por nosotros Dios lo trató como pecador, para que en Él recibiéramos la justicia de Dios” (2 Corintios 5:21). 

Al seguir el ejemplo de Pablo busquemos a “conocer a Cristo y éste crucificado” y proclamar este poderoso mensaje a aquellos que han abrazado un otro Evangelio (1 Corintios 2:2). Pablo instó a sus discípulos para sujetarse firmemente al Evangelio que él predicaba. Los que lo hicieron tenían la certeza de la vida eterna. Aquellos que abrazaron otros Evangelios no tenían ninguna seguridad, y por lo tanto creyeron en vano (1 Corintios 15: 1-4). 

Dado que todos los verdaderos cristianos han sido confiado el Evangelio, seamos exhortados por las palabras de Pablo: “No tratamos de agradar a la gente sino a Dios, que examina nuestro corazón” (1 Tesalonicenses 2:4). 

El verdadero Evangelio perturbará aquellos que lo oyen, porque habla del cielo y del infierno. Se informa a los pecadores de la justicia de Dios y su demanda para el pago de una deuda infinita causado por el pecado. Con esto en mente, nuestra principal motivación siempre debe ser glorificar a Dios reflejando con precisión el corazón de Su revelación a la humanidad.

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